Contexto Político: Guerrero: la batalla que se avecina

Mientras en gran parte del país se percibe un PRI disminuido por el ineficiente gobierno de Enrique Peña Nieto y el discurso hueco de José Antonio Meade Kuribreña, en Guerrero los priistas se preparan para dar batalla con una estructura sólida a Morena y a la coalición “Por Guerrero al Frente” (PAN-PRD-MC).

Tal vez no logren convencer a la mayoría de los guerrerenses para votar por Meade, pero harán todo lo posible para retener algunos municipios que gobiernan y ganar la mayoría de los distritos locales.

Asimismo, el tricolor está aprovechando la división que prevalece al interior del PRD y trata de que no haya una fuga masiva de sus militantes a otros institutos políticos.

Contrario a las elecciones de 2006 y 2012, el PRI no está huérfano ni desprotegido. Tiene el poder en Guerrero y un líder indiscutible: Héctor Astudillo Flores.

Desde luego que Morena y el PRD arreciarán sus críticas hacia el gobierno estatal con el único objetivo de ganar adeptos y debilitar al PRI. Y el que tendría que salir al quite y responder con inteligencia es Heriberto Huicochea Vázquez, quien desde su llegada a la dirigencia estatal del PRI se ha manejado con perfil bajo.

Los candidatos a senadores del PRI, Manuel Añorve Baños y Gabriela Bernal Reséndiz, están conscientes que no será una campaña sencilla y que tendrán que enfocarse más en presentar mejores propuestas que sus adversarios.

Andrés Manuel López Obrador ha ganado las dos últimas elecciones presidenciales en Guerrero y sus seguidores confían en que nuevamente arrasará en las urnas. Lo que no entienden es que el PRD, a pesar de las deserciones que últimamente ha tenido de algunos dirigentes de corrientes, tiene estructura en todo el estado, y Morena no.

Los obradoristas y/o pejistas cometen el error de confiarse demasiado. Creen que tendrán nuevamente carro completo, pero no es así.

La elección será muy reñida. Tienen a un PRI que está decidido no perder lo obtenido en 2015.

El PRD y sus aliados también darán batalla en algunos municipios de la entidad, sobre todo, en donde el tricolor ha cometido serias fallas. Chilpancingo, por ejemplo, es donde el PRD podría alzarse con el triunfo con su candidato Antonio Gaspar Beltrán.

En Acapulco las cosas son totalmente diferentes. El PRD se desgastó en el ejercicio del poder. El alcalde Evodio Velázquez Aguirre fue traicionado y doblegado por algunos de sus aliados y supuestos amigos.

Para empezar, no le permitieron buscar la reelección a la Alcaldía ni la candidatura al Senado de la República. Lo único trascendente que pudo amarrar fue la candidatura para su esposa Perla Edith Martínez Ríos, quien va en el número dos de la lista de plurinominales al Congreso del Estado.

El candidato en el bello puerto guerrerense lo decidió Beatriz Mojica Morga. Y se trata del empresario en el ramo de la seguridad privada y limpieza de oficinas, Joaquín Badillo Escamilla, quien hace tres años contendió por el mismo cargo bajo las siglas del Partido Verde Ecologista de México.

Mejor conocido como Jacko y denunciado como pésimo patrón por sus trabajadores, el ahora abanderado del PRD en Acapulco no la tiene fácil; es más, su candidatura pende de un hilo, pues todavía tendrá que medirse con Ricardo Mejía Berdeja (propuesta de Luis Walton Aburto) para definir al que representará a la coalición por “Por Guerrero al Frente”.

El PRI y Morena ya se frotan las manos, pues saben perfectamente que después de Evodio Velázquez cualquiera puede ganar en Acapulco ante un perredismo en decadencia.

El priista Ricardo Taja Ramírez se mueve discretamente. Le apuesta a la estructura de su partido y al diálogo con los inconformes del PRD, instituto político del que también formó parte hace unos años.

Morena no ha resuelto quién será su candidato. Su propuesta inicial era la magistrada con licencia, Adela Román Ocampo, pero de última hora le salieron tres competidores: Javier Solorio Almazán, Zeferino Torreblanca Galindo e llich Augusto Lozano Herrera.

Si el éxodo de militantes del PRD hacia Morena continúa, no dude, amable lector, que la verdadera batalla electoral en lo que respecta a la elección de candidatos al Senado y en los nueve distritos federales será entre el PRI y el partido de López Obrador.

En lo que respecta a Ayuntamientos y distritos locales la lucha sí será entre el PRI, Morena y el PRD, contando, claro, a sus respectivos aliados.

Lo importante de todo es que el gobernador Héctor Astudillo ha sido respetuoso de las actividades que desarrollan los partidos políticos y las autoridades electorales en el estado de Guerrero.

ENTRE OTRAS COSAS… Ojalá el Congreso del Estado agilice la solicitud de juicio político contra la alcaldesa de Mártir de Cuilapan (Apango), Felícitas Muñiz Gómez, quien sigue generando conflictos en el municipio que gobierna.

Es lamentable que siga burlándose de sus gobernados y las instituciones.

Veremos si la Comisión Instructora, que preside el panista Iván Pachuca Domínguez, toma cartas en el asunto. Lo digo porque la situación puede complicarse en Apango. Y en este momento no conviene un conflicto social por la irresponsabilidad de un alcalde, sea del color que sea.

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