La Columna de angel irra carceda

-Trabajo para el Congreso local

-¿Se combate o no la corrupción?

-¿Qué hay con la rendición de cuentas?

Cierto es que con la separación de Marco Antonio Leyva Mena de la Presidencia Municipal Chilpancingo, los ánimos sociales y políticos se atemperaron, para beneplácito del PRI.

Y muy cierto, porque los círculos sociales y políticos de Chilpancingo, día tras día el descontento, la desaprobación hacia al PRI, crecía de manera bastante preocupante con miras a la elección del año próximo.

Finalmente, los vaticinios se cumplieron y el 16 de octubre pasado Leyva Mena formalizó su solicitud de licencia ante el Congreso local para separarse del cargo.

Al día siguiente, al empresario Jesús Tejeda Vargas le hicieron efectivo su derecho como alcalde suplente, y asumió la titularidad en la Presidencia Municipal.

Pero Leyva Mena dejó bastantes pendientes. Suficiente trabajo para Jesús Tejeda, así como para el Gobierno del Estado.

Este martes 21 de noviembre, llama la atención que el alcalde sustituto se refirió a quebrantos financieros “muy graves” que le heredó su compañero priista.

Vamos, al grado de declarar que propondrá al Cabildo que apruebe solicitar a la Auditoría General del Estado (AGE) un estudio contable y administrativo sobre cómo se aplicaron los recursos que ejerció el ahora edil con licencia, Marco Antonio Leyva (MAL).

En pocas palabras, pedirá una auditoría a fondo, pues para empezar el Ayuntamiento de Chilpancingo carece de recursos para cubrir en diciembre salarios y aguinaldos a tres mil 500 trabajadores.

Debido a eso, es uno de los 20 municipios que ha solicitado al gobierno del estado su ayuda para enfrentar esos compromisos de fin de año.

Y conste que estamos hablando de recursos etiquetados en el presupuesto para efecto de pago de nómina y prestaciones contempladas en la Ley, y por ende -se supone- intocables para cumplirle a los trabajadores.

Pero otra declaración del alcalde sustituto fue en el sentido de que aún continúan en el proceso de entrega-recepción de la administración que le heredó Leyva Mena.

Ok. Pero, este mismo martes se registró una denuncia de integrantes del Comité Directivo del Movimiento Antorchista en esta región Centro, sobre que sus diputados antorchistas gestionaron recursos federales para la edificación de aulas escolares en las comunidades de Tlahuizapa y en Zoyatepec, y un auditorio en la colonia Ampliación Revolución de esta capital.

Acusaron que Marco Antonio Leyva Mena nunca se los entregó, y lo más grave es que aseguran que el alcalde sustituto, Jesús Tejeda, no los ha atendido para tratar de resolver este asunto, al grado de que ya los dejó “plantados” en una reunión que acordaron para el 15 de este mes.

En fin. En este asunto vayamos a las obligaciones formales de instituciones como los ayuntamientos.

La Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado de Guerrero, en su artículo 73, Fracción II, mandata que los presidentes municipales deben “Rendir al pueblo del Municipio en sesión solemne, en la última quincena del mes de noviembre, el informe anual pormenorizado sobre el estado que guarda la administración municipal, del cual enviará copia al Ejecutivo y al Congreso del Estado”.

Marco Antonio Leyva Mena ya no está al frente del Ayuntamiento de Chilpancingo, y le toca a su sustituto, Jesús Tejeda, cumplir con ese mandato. Y, hasta ahora, cuando menos en lo particular ignoro si lo hará.

Ahí está un gran hueco legal que se tiene que cubrir a cabalidad de cara al pueblo de Chilpancingo.

Los ayuntamientos son una institución. El alcalde es el primer edil del Cabildo que lo conforma. Así es que los demás integrantes, síndicos y regidores, igual son responsables.

Pero, como representación popular, los diputados locales también deben ser observadores de que se cumplan las obligaciones de los mismos, las leyes.

El Congreso del Estado, el mismo que aprobó de ipso facto la licencia a Marco Antonio Leyva Mena para dejar la Presidencia Municipal, ahora tiene que hacer valer el artículo 73, Fracción II de la Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado de Guerrero, que mandata que los presidentes municipales deben “Rendir al pueblo del Municipio en sesión solemne, en la última quincena del mes de noviembre, el informe anual pormenorizado sobre el estado que guarda la administración municipal del cual enviará copia al Ejecutivo y al Congreso del Estado”.

Los legisladores tienen la palabra. (angelirracar@hotmail.com)