La SEG, fuente de problemas

Los directivos de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), trabajan sobre las rodillas. Su titular José Luis González de la Vega no ha sido capaz de elaborar un diagnóstico sobre los problemas laborales, cambios de adscripción, entrega de bonos, la asignación de docentes en las Escuelas en las que hacen falta, la reconstrucción o reparación de edificios dañados por los sismos, la inseguridad en la que viven alumnos, maestros y personal administrativo y de intendencia en un número indeterminado de planteles, entre otros.

Hoy la SEG es sinónimo de caos. Lamentablemente la desbordada problemática en esa Dependencia ya causa más problemas sociales y económicos, como es el caso del rutinario bloqueo de calles, avenidas y carreteras en diversos puntos del estado, Chilpancingo y Acapulco, entre ellos.

Al bloquearse las vialidades se afecta la movilidad de las personas, obviamente, y en consecuencia cientos, miles de guerrerenses no llegan puntualmente a sus trabajos. Las diversas mercancías no son entregadas oportunamente en sus puntos de venta y esto significa considerables pérdidas para los comerciantes.

La gente que protesta contra la SEG abandona sus actividades, ya burocráticas, ya docentes, ya productivas, ya económicas.

Es probable que esto no se perciba de inmediato, pero si la SEG  no se anticipa a la explosión de los conflictos, el daño a la economía de nuestras ciudades y otros formatos poblacionales, puede ser muy grave.

González de la Vega es todo un señor burócrata, en el significado más estigmatizante del concepto.