Berenice Reyes/IRZA
Chilpancingo, Gro.- En medio de un repunte de la violencia en Guerrero durante este mes de abril, el obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, encabezó una peregrinación a caballo con motivo del Santo Jubileo, en el circuito Río Azul.
El prelado de la Iglesia Católica ha repetido que buscaría el diálogo en esta Semana Santa con los grupos criminales, para mantener la paz en la entidad, debido a que el año jubilar es considerado un tiempo de reconciliación y renovación espiritual.
Este fin de semana, montado a caballo inició junto al sacerdote de Mochitlán, Sergio Jiménez Saldaña, un recorrido denominado “Peregrinos de la Esperanza”, que tuvo como punto de partida la plaza de toros Santa Ana, en esa población que conduce al circuito Río Azul.
De acuerdo a las cifras presentadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en su corte preliminar del mes de abril con fecha 22, Guerrero sumó 75 personas víctimas de homicidio dolosos.
En una breve declaración al ser recibido por el alcalde de Mochitlán, Gerardo Mosso López, la Asociación de Charros Mochitlecos, Asociación de Charros de Quechultenango y pobladores de la región, dijo que este 2025 es un año Santo, y también se celebra a los Satos Guerrerenses, Margarito Flores y David Uribe, y “vamos a ir en peregrinación a caballo a la Iglesia Jubilar en Colotlipa, del Señor de las Misericordias”.
El obispo aceptó que con esta acción “ponemos nuestro granito de arena para que seamos mejores y el año santo nos traiga muchas bendiciones, sobre todo a los que nos ponemos en camino por estas tierras, y también voy a celebrar la misa por el fallecimiento del Papa Francisco”.
En el trayecto, el representante católico fue recibido por parte de pobladores de Coatomatitlán, San Miguel, San Martín y Quechultenango, donde antes de almorzar González pidió a Dios por las cosechas, el agua y por la vida de la gente de la región.
“Pedimos a la Virgen María, Virgen de Guadalupe y Santa Ana para que nos protejan y poder llevar a Dios con nosotros, que la Virgen María sea nuestra luz y nuestra protección; nos encomendamos también al beato Sebastián de Aparicio, patrono de los charros y también de los caminantes”, añadió.
Sobre la carretera, en el crucero a Santa Fe, pobladores a los que se unió una banda de música esperaban al obispo que iba acompañado de unos 70 charros y escaramuzas.
En Colotilpa, el padre Antonio Jiménez dio la bienvenida a la peregrinación y desde su caballo el obispo ofreció un mensaje en el que pidió por la paz y dio gracias por la tranquilidad con las que se vivió esta cabalgata. (www.agenciairza.com)
