Andrés Ríos revela que pagó 8 millones de pesos a Sergio Alcaraz por Avispones

Acapulco, Gro.- El empresario José Andrés Ríos Ortega reveló que pagó 8 millones de pesos a Sergio Alcaraz Soberanis, propietario de Grupo ALSO, por el Club Deportivo Avispones de Chilpancingo, operación que, aseguró, se formalizó mediante un acta constitutiva (una escritura pública con fe notarial), debido a que lo que adquirió fue «una empresa» y no únicamente un equipo de futbol profesional.

La declaración fue realizada durante una entrevista concedida en un palco de la Unidad Deportiva de Acapulco, la cual fue grabada en video por esta Agencia de Noticias IRZA antes del partido de leyendas entre América y Chivas, la primera ocasión en que José Andrés Ríos Ortega hace público el monto de la operación, identifica al vendedor y explica el mecanismo jurídico mediante el cual afirma haber adquirido como “una empresa” a Avispones de Chilpancingo, registrado ante la Federación Mexicana de Futbol como Chilpancingo, porque no le permitieron cambiar el nombre de manera formal, aunque deportivamente compite bajo el nombre de Guerreros del Pacífico.

«En el caso de Avispones a nosotros, pues nos costó 8 (millones de pesos) el equipo, pero quiero mencionar a mí nadie me lo regaló, ¿sale?, porque la gente piensa que yo me lo robé o cosas así; nosotros pagamos por esta franquicia», recalcó Andrés Ríos.

El empresario insistió en que la operación no consistió únicamente en la adquisición de una franquicia deportiva.

«Prácticamente lo que hicimos fue comprar una empresa: el equipo Avispones de Chilpancingo», dijo.

Andrés Ríos sostuvo que el pago fue realizado directamente a Grupo ALSO, empresa encabezada por Sergio Alcaraz Soberanis.

«Sé que al Patronato (la Asociación Civil, no existe Patronato) fue al que le compró el equipo de futbol (Sergio Alcaraz Soberanis), pero a mí me vendió Grupo ALSO, sí, Grupo ALSO, a mí me vendió; yo pagué a Grupo ALSO lo que cuesta una franquicia de segunda división Serie A… A mí no me lo regalaron, yo lo compré».

Una compra precedida por una auditoría empresarial
Al ser cuestionado sobre la investigación iniciada por el Ayuntamiento de Chilpancingo, derivada del trabajo periodístico realizado por la Agencia IRZA, el empresario sostuvo que antes de concretar la operación realizó un proceso de due diligence, figura utilizada para evaluar jurídica y financieramente una empresa antes de adquirirla.

«Qué bueno que las autoridades estén investigando, yo quiero comentar que como empresario tengo un equipo legal que también hizo una previa investigación. Se le llama due diligence… porque prácticamente lo que hicimos fue comprar una empresa: el equipo Avispones de Chilpancingo».

Durante esa revisión, dijo, detectaron diversos pasivos
«…cuando llegamos ahí nos llevamos con la sorpresa de que, pues el equipo tenía deudas en el SAT, tenía deudas con futbolistas, deudas con la Liga, con la Federación; así que por esa parte como que me desanimé, pero por el amor que le tenemos a Guerrero… fue que hicimos esta adquisición… me parece muy bien que las autoridades estén tomando acción».

El due diligence consiste en una auditoría jurídica, financiera y administrativa que realizan inversionistas antes de concretar la compra de una empresa para conocer su situación legal, fiscal y patrimonial. Sin embargo, durante la entrevista Andrés Ríos no precisó quién realizó ese procedimiento ni exhibió la documentación que acreditara dicha revisión.

«Es una empresa»
El empresario aseguró que la operación quedó respaldada mediante documentación vinculada con la Federación Mexicana de Futbol.

«Sí, hay un documento que avala que es un equipo de la Federación Mexicana de Fútbol. Es una empresa, es un acta constitutiva, prácticamente lo que se compra es una empresa. Nosotros compramos, tenemos el acta…».

Añadió que la razón social de la “empresa” continúa siendo la misma pese al cambio de nombre deportivo.

«Chilpancingo, ajá, sí, bueno, ahí tengo los documentos, pero se llama Chilpancingo A.C., sí, algo así es Chilpancingo A.C., creo».

Incluso afirmó que, si existe un grupo interesado, el club puede volver a cambiar de propietario para la siguiente temporada.

«Si hay alguien interesado en comprar el equipo está a la venta… nos va a tener que pagar lo que costó y suben un poquito más cada año. Sí como una propiedad…».

La versión del comprador contrasta con los documentos notariales
Las afirmaciones de José Andrés Ríos sobre la adquisición del equipo contrastan con la documentación revisada por la Agencia de Noticias IRZA y con la versión del exalcalde de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, quien sostiene que la Asociación Civil creada en 2017 nunca recibió la propiedad de la franquicia del Club Deportivo Avispones.

La Asociación Civil Avispones de Chilpancingo fue constituida durante la administración municipal de Marco Antonio Leyva Mena (2015-2018) para cumplir con las disposiciones de la Federación Mexicana de Futbol, que impedían a los gobiernos ser propietarios de equipos profesionales. Sin embargo, los documentos notariales revisados por esta agencia muestran que el entonces alcalde fue designado como primer presidente de la organización, una integración que resulta contradictoria con esos lineamientos.

Entrevistado sobre ese proceso, el exedil rechazó que durante su administración el Ayuntamiento hubiera cedido la propiedad del club.

– ¿La Asociación Civil adquirió los derechos de propiedad del Club Deportivo Avispones de Chilpancingo?

«De ninguna manera. Nunca, al menos en mi administración, hubo un traspaso de la propiedad del Ayuntamiento hacia el presidente de la Asociación Civil, que en ningún momento tenía facultades legales para poder vender».

Marco Leyva explicó que la creación de la Asociación Civil tuvo como único propósito incorporar patrocinadores privados para fortalecer financieramente al equipo, sin que ello implicara transferir la propiedad de la franquicia.

«Era un instrumento para allegarse de recursos, nunca para lucrar con ella».

Añadió que durante su gobierno el Ayuntamiento continuó respaldando económicamente al equipo.

Los documentos revisados
Como parte de esta investigación, la Agencia de Noticias IRZA revisó cuatro expedientes notariales que reconstruyen la historia jurídica de la Asociación Civil Avispones de Chilpancingo, desde su constitución, acordada el 4 de agosto de 2017 y posteriormente protocolizada mediante la escritura pública número 46,742, hasta la asamblea general ordinaria y extraordinaria celebrada el 25 de enero de 2023, cuyos acuerdos, el 22 de febrero de ese mismo año quedaron registrados mediante el acta notarial número 17,218 de la Notaría Pública Número 2 de Chilpancingo.

La revisión de esos documentos permitió establecer que las escrituras se refieren exclusivamente a la constitución, integración, modificaciones y funcionamiento interno de la Asociación Civil.

En ninguno de los expedientes se acredita que la Asociación Civil haya recibido formalmente la propiedad, la administración o la titularidad de la franquicia profesional del Club Deportivo Avispones de Chilpancingo por parte del Ayuntamiento o de la Federación Mexicana de Futbol.

La asamblea que cambió el control de la Asociación Civil
Los documentos también revelan que el 25 de enero de 2023 se celebró una asamblea general ordinaria y extraordinaria que modificó por completo la integración de la Asociación Civil.

En esa sesión fue admitido como nuevo asociado Roberto Cruz Malo; fueron expulsados Gustavo Castañón Ramírez, José Gerardo García Asunción, Antonio Jiménez Gómez y Marco Iván Rodríguez Navarrete, este último fallecido tres años y ocho meses antes. Ese mismo día también presentó su renuncia Gabriel Morlet Maciel, quien era el único integrante que aparecía de manera ininterrumpida en todas las actas notariales desde la constitución de la Asociación Civil en 2017.

Los acuerdos de esa asamblea quedaron protocolizados el 22 de febrero de 2023 mediante el acta notarial número 17,218, con lo que Sergio Alcaraz Soberanis quedó registrado como administrador único de la Asociación Civil Avispones de Chilpancingo.

Tras asumir ese cargo, también modificó el domicilio oficial de la organización a un inmueble ubicado en la calle Llano Grande número 21, planta baja, local D, colonia San José Chuchululuya, en Chilpancingo, de acuerdo con el documento notarial.

El contrato de 1988 y las dudas sobre la venta de la franquicia
La versión del comprador y los documentos notariales revisados por IRZA abren una interrogante que permanece sin respuesta: ¿la franquicia del Club Deportivo Avispones de Chilpancingo podía venderse legalmente?

El cuestionamiento surge a partir del contrato de donación y cesión de derechos firmado el 15 de junio de 1988, documento que dio origen al manejo público del equipo y que, de acuerdo con la revisión realizada por el periodista Noé Segura Salazar, establecía restricciones para impedir que la franquicia pudiera convertirse en propiedad privada.

Según ese análisis, la franquicia, los derechos deportivos, el nombre comercial y el patrimonio del Club Deportivo Avispones de Chilpancingo tenían el carácter de bienes de dominio público, por lo que no podían venderse, enajenarse, hipotecarse ni transferirse a título oneroso.

La propiedad, sostiene, debía permanecer en manos del Gobierno del Estado o del Ayuntamiento de Chilpancingo, mientras que el contrato únicamente contemplaba figuras como el comodato, el arrendamiento o la administración operativa del equipo, sin modificar su titularidad.

Si ese régimen jurídico permanecía vigente, cualquier transferencia definitiva de la franquicia a particulares habría requerido un procedimiento legal específico y plenamente documentado.

Hasta ahora, ese procedimiento no ha sido exhibido públicamente.

Del ascenso deportivo al cambio de control
La investigación también permitió reconstruir parte de la historia reciente del club.

Diversos testimonios refieren que la franquicia fue cedida en 1988 por Almaquio Nava Contreras al Gobierno de Guerrero, encabezado entonces por José Francisco Ruiz Massieu. Posteriormente, el manejo del equipo pasó al Ayuntamiento de Chilpancingo, donde Avispones se consolidó como uno de los principales símbolos deportivos de la capital.

El proyecto fue impulsado por el profesor Héctor de Jesús Hernández Ramos, conocido como «El Yaqui», con el respaldo de empresarios, comerciantes, ciudadanos y autoridades.

Décadas después llegó el mayor logro deportivo del club.

El 1 de junio de 2022, Avispones consiguió el ascenso a la Liga Premier tras vencer en penales a Real Ánimas Sayula en el estadio Vicente Guerrero. Posteriormente, mediante una negociación deportiva, obtuvo su lugar en la Serie A, poniendo fin a 34 años de permanencia en la Tercera División.

Sin embargo, ese crecimiento deportivo coincidió con los movimientos que modificaron el control de la organización.

De acuerdo con los documentos revisados por IRZA, Sergio Alcaraz Soberanis asumió el control de la Asociación Civil Avispones de Chilpancingo tras la asamblea del 25 de enero de 2023, cuyos acuerdos fueron protocolizados el 22 de febrero de ese mismo año, quedando registrado como administrador único. Posteriormente, una publicación de La Afición, filial de Milenio Diario, lo identificó públicamente como propietario del equipo.

No obstante, la investigación no encontró documentación pública que explique cómo obtuvo la franquicia ni quién autorizó su transferencia. Sobre ese punto, el periodista Noé Segura Salazar cuestionó que, de haberse concretado una compraventa, nunca se informara públicamente el monto ni el procedimiento.

«Las autoridades de Chilpancingo, presuntamente implicadas en esa operación, nunca dijeron en cuánto vendieron la franquicia, debieron darse a conocer en una sesión de Cabildo».

Las preguntas que siguen abiertas
Las declaraciones de José Andrés Ríos aportan un dato inédito: asegura haber pagado 8 millones de pesos a Sergio Alcaraz Soberanis, de Grupo ALSO, por el Club Deportivo Avispones de Chilpancingo y sostiene que la operación se realizó mediante un acta constitutiva, al tratarse de la compra de una empresa.

Sin embargo, los documentos notariales revisados por IRZA no acreditan que la Asociación Civil haya recibido la propiedad de la franquicia profesional, mientras que el contrato de 1988, según la revisión periodística citada en esta investigación, establecía restricciones para impedir su venta.

Cabe señalar que las asociaciones civiles tienen vida como no lucrativas y con base a la Constancia de Situación Fiscal de la Asociación Civil Avispones de Chilpancingo, con fecha del 13 de febrero de 2023, el régimen en el que se encontraba era de “Personas Morales con Fines No Lucrativos”, con fecha de inicio el 4 de agosto de 2017, el día que fue constituida.

Cabe señalar que, para esa fecha de la Constancia de Situación Fiscal, 13 de febrero de 2023, cuya copia consta en el expediente notarial en poder de esta Agencia de Noticias IRZA, Sergio Alcaraz Soberanis, el 25 de enero de 2023, ya había encabezado la asamblea en la que se convirtió en “administrador único” de la Asociación Civil Avispones de Chilpancingo, la cual llevaron ante el notario a su registro y fe pública con fecha posterior, 22 de febrero de 2023.

En ese contexto, la investigación iniciada por el Ayuntamiento de Chilpancingo y las diligencias que eventualmente realicen las autoridades competentes deberán esclarecer cómo se llevó a cabo la operación revelada por el empresario, cuál fue el sustento jurídico de la transferencia y si ésta se ajustó al marco legal que regulaba la propiedad del histórico equipo de futbol de la capital guerrerense. (www.agenciairza.com)

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