– El titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, afirmó que el problema duró una hora y que a las 11:00 de la mañana del jueves “todo volvió a la normalidad”, aunque los uniformados fueron liberados casi siete horas después
– Reconoció dos civiles y tres militares lesionados, pero no mencionó la patrulla incendiada, las otras tres unidades vandalizadas ni el operativo desplegado durante la tarde
Chilpancingo, Gro.- El secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, minimizó este viernes la retención de 29 integrantes de corporaciones estatales y federales en Quechultenango y omitió hechos relevantes ocurridos durante la jornada, entre ellos el incendio de una patrulla, la vandalización de otras tres unidades y el despliegue realizado para recuperar al personal.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el general rechazó inicialmente que los uniformados hubieran sido retenidos y afirmó que el conflicto duró aproximadamente una hora.
“A las 11:00 de la mañana terminó todo, es decir, duró una hora prácticamente este problema y todo volvió a la normalidad”, sostuvo.
Sin embargo, los 29 elementos del Ejército, Guardia Nacional y de la Policía del Estado, permanecieron encerrados en la Comisaría Municipal tras ser retenidos en el Gimnasio Municipal donde tenían su base y fueron liberados poco antes de las 6:00 de la tarde y los hechos fueron documentados que iniciaron después de las 12:00 del día, pero para el general secretario, el problema sólo duró una hora.
La declaración de Trevilla Trejo tampoco coincidió con la movilización realizada durante la tarde, cuando decenas de integrantes del Ejército, Guardia Nacional, Policía Estatal y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal avanzaron hacia la cabecera municipal en numerosas unidades, algunas blindadas, mientras un helicóptero de las Fuerzas Armadas sobrevolaba la zona.
El convoy salió posteriormente de Quechultenango con dirección a Chilpancingo, llevando a los uniformados que habían permanecido retenidos.
Al responder una pregunta sobre lo ocurrido, el titular de la Defensa intentó cambiar la definición del hecho.
“Más que retención fue…”, expresó antes de relatar que aproximadamente 80 personas rodearon al personal militar dentro de las instalaciones que ocupa en Quechultenango.
De acuerdo con su explicación del general, alrededor de las 10:00 de la mañana una Base de Operaciones Interinstitucionales, integrada por elementos de corporaciones estatales y federales, realizaba un recorrido cuando unos 60 pobladores le impidieron ingresar a la cabecera municipal.
El general señaló que el Ejército mantiene desde 2022 una base fija en Quechultenango y que otras 80 personas rodearon al personal que se encontraba en esas instalaciones.
Otra Base de Operaciones Interinstitucionales salió desde Mochitlán para reforzar a los uniformados, pero también fue rodeada por un grupo mayor de pobladores y en ese punto se produjo una confrontación.
El secretario informó que el teniente coronel que encabezaba el operativo resultó herido de un machetazo en una mano y que un sargento y un soldado fueron golpeados.
También reconoció que 2 civiles sufrieron lesiones, aunque aseguró que eran leves. En total, su propio reporte establece un saldo de 25 personas heridas.
Trevilla Trejo no explicó cómo fueron lesionados los civiles, qué corporaciones participaron directamente en la confrontación ni qué instrumentos o niveles de fuerza fueron empleados.
Aseguró que los pobladores no llevaban armas, pero inmediatamente señaló que portaban piedras, palos y machetes. Uno de esos machetes, conforme a su versión, fue utilizado para herir al comandante militar.
La afirmación de que no estaban armados podría referirse a que no portaban armas de fuego, pero el secretario no hizo esa precisión durante su respuesta.
El general aseguró que en todo momento se respetaron los derechos humanos y se aplicó la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza, aunque no informó si se elaboraron los reportes correspondientes por la actuación de los elementos.
Tampoco precisó si se investigará el origen de las lesiones sufridas por los 2 civiles ni si hubo agentes que utilizaron armas, equipos antimotines u otros instrumentos durante la confrontación.
La versión del secretario contrasta con la cronología documentada durante el jueves.
Después del enfrentamiento inicial, pobladores encapuchados retuvieron a los integrantes de las corporaciones del Ejército, Guardia Nacional y de la Policía del Estado en el Gimnasio Municipal, donde mantenían instalado su campamento y posteriormente los trasladaron a la Comisaría Municipal, donde los encerraron.
En el exterior del inmueble fue incendiada una patrulla de la Policía Estatal y otras tres unidades oficiales fueron vandalizadas.
Versiones recabadas en la zona señalaron que los uniformados también fueron desarmados. Ninguna autoridad ha confirmado este punto ni ha informado si les fueron retiradas armas, cargadores o cartuchos y, en su caso, si todo el equipo fue recuperado.
La jornada de tensión comenzó al mediodía, cuando decenas de habitantes bloquearon la entrada a la cabecera municipal y la carretera Mochitlán-Quechultenango para impedir el avance de las corporaciones.
Urvans del transporte público de la ruta a Chilpancingo fueron atravesadas sobre la carretera para formar una barrera. Varias de esas unidades resultaron dañadas durante la confrontación.
Decenas de pobladores, algunos encapuchados y armados con palos y varillas, permanecieron concentrados en el acceso al municipio.
Después del choque entre civiles y uniformados, un mando militar dialogó con los inconformes a un costado del Gimnasio Municipal y pidió la presencia de las autoridades municipales para que explicaran las razones de la oposición al despliegue.
Los pobladores afirmaron que la presencia de las corporaciones no llevaba tranquilidad al municipio y acusaron presuntos robos y extorsiones durante operativos anteriores. El mando militar les pidió presentar pruebas que sustentaran esos señalamientos.
Hasta antes de la liberación no existía una cifra definitiva sobre el número de elementos retenidos.
El subsecretario de Desarrollo Político y Social de la Secretaría General de Gobierno de Guerrero, Francisco Rodríguez Cisneros, informó inicialmente que eran 19 integrantes de distintas corporaciones. Durante el avance del operativo se estableció que eran 29.
A las 5:42 de la tarde, el alcalde perredista de Quechultenango, David Astudillo Morales, confirmó que las corporaciones todavía no recuperaban a su personal y habían decidido ingresar por los uniformados.
“No quieren el diálogo, una mesa de diálogo; ellos quieren entrar solamente por su personal”, declaró después de reunirse con Rodríguez Cisneros y mandos militares y de seguridad pública.
El alcalde aseguró que los integrantes de las corporaciones se encontraban bien y que no habían sido golpeados.
“Les hemos dicho que su personal está bien, no hay golpeados, no hay nada y pueden entrar en el momento que quieran”, expresó.
Cuando se le preguntó si las corporaciones habían decidido entrar a la cabecera municipal, respondió: “Nosotros no tenemos problema”.
Los 29 elementos fueron liberados poco antes de las 6:00 de la tarde y las corporaciones comenzaron a retirarse en convoy hacia Chilpancingo.
La versión ofrecida por Trevilla Trejo confunde el momento en que habría terminado la confrontación física con la conclusión de la crisis, porque la retención de los uniformados, el bloqueo y el despliegue de seguridad continuaron durante la tarde.
El titular de la Secretaría de la Defensa Nacional tampoco mencionó la intervención del alcalde, el operativo desplegado para recuperar al personal, el sobrevuelo del helicóptero ni los daños provocados a los vehículos oficiales y del transporte público.
Rodríguez Cisneros aseguró que las corporaciones realizaban un recorrido ordinario y que no habían ingresado para detener a alguna persona.
“Este recorrido que estaba realizando el personal lo hace todos los días y nos llama mucho la atención que se generara esta situación”, señaló.
Añadió que los alcaldes de Quechultenango y Mochitlán participan en la Mesa Regional de Seguridad, conocen esos recorridos y que las acciones se realizan de manera permanente, incluso a petición de los presidentes municipales.
Ninguna autoridad ha explicado hasta ahora qué provocó la movilización de los habitantes ni por qué un patrullaje calificado como ordinario derivó en una confrontación con 25 lesionados, daños a unidades y la retención de 29 elementos.
Durante la jornada también se reportó de manera preliminar que dos civiles habrían muerto por disparos de arma de fuego. El secretario de la Defensa no hizo referencia a personas fallecidas y, hasta el cierre de esta información, ese saldo no había sido confirmado oficialmente.
Tampoco se ha informado si existen personas detenidas, si fue recuperado el armamento presuntamente retirado a los agentes o bajo qué condiciones fueron liberados. (www.agenciairza.com)
