Acapulco, Gro.- Como ocurrió con las afectaciones en Pie de la Cuesta, otras zonas costeras del puerto quedaron prácticamente bajo toneladas de arena, piedras y lodo.
Son los casos de Rinconada del Mar y La Marquesita, donde se observan enseres domésticos como colchones, roperos, muebles y ropa, así como electrodomésticos.
Hay televisores acumulados entre el lodo en la vía pública; montones de basura, y cal que los condóminos han arrojado para mitigar la fetidez entre calles, callejones y avenidas que se desbordan con la tierra acumulada.
En viviendas quedaron las marcas del nivel que alcanzó el agua en fraccionamientos de la zona Diamante, como son los casos de Rinconada del Mar y La Marquesita.
Conversamos con Don Jesús Meneses, uno de los tantos damnificados. Sentado en una silla, en afueras de su casa, cuenta cómo el agua acumulada por las inundaciones alcanzó casi el segundo piso de su vivienda en La Marquesita.
Con resignación, señalando el nivel que alcanzó el agua en su vivienda, dice que “hasta aquí fue el nivel del agua, donde subió el agua… hasta esa altura, todo hasta allá adentro, todo, todo, todo se nos echó a perder”.
Refirió que cuando el agua del huracán John le alcanzó el tórax, de inmediato se salió con su familia hacia el refugio temporal de Mundo Imperial, y ayer jueves regresó a su casa, donde lo perdió todo.
Su historia no es diferente a la de los otros condóminos, pues en la mayoría de las casas el nivel del agua acumulada por más de 120 horas de lluvias, ingresó por todos lados.
En Pie de la Cuesta, los restauranteros también sufren las afectaciones, pues al menos 26 restaurantes y hoteles de unos 80 negocios tienen daños de consideración, y también perdieron entre 25 y 30 metros de la franja de arena de la playa.
En Puerto Marqués, sus pobladores están preocupados porque las torrenciales lluvias dejaron sin cuidado la Unidad de Manejo Ambiental (UMA), donde tenían resguardados unos 40 cocodrilos, y ahora rondan la laguna negra de esa zona.
Cabe señalar que una de las principales demandas de los porteños, es el suministro de agua potable, que será cubierto mediante pipas que llegaron de otros municipios e incluso de otros estados, mientras se reparan las plantas de la Capama, las cuales se están dragando.
Se informó que la distribución del agua en pipas será, principalmente, en las colonias con mayores afectaciones por las severas inundaciones que dejó en las colonias y fraccionamientos habitacionales el fenómeno meteorológico en Acapulco. (www.agenciairza.com)

