Fernando Polanco Ochoa/IRZA
Chilpancingo, Gro., abril 20 del 2026 (IRZA).- El Frente por la Defensa de la Autonomía Universitaria demandó que la Fiscalía General de la República (FGR) atraiga la investigación del ataque armado ocurrido el domingo en la Coordinación Regional de la UAGro en Acapulco, con saldo de una mujer asesinada identificada como Ivonne Herández y dos personas heridas, una fémina de nombre Ángela Cantú Martínez y Flaviano Herrera Mejía, delegado sindical.
También exigieron la separación de Javier Saldaña Almazán de la Rectoría para abonar a la investigación y esclarecimiento del caso, y, además, lo responsabilizaron directamente de lo que pueda sucederles durante los próximos días.
El exrector de la UAGro, Ramón Reyes Carreto, junto con otros trabajadores, como Silvia Alemán Mundo, catedrática de la Facultad de Filosofía y Letras, advirtió su desconfianza a la Fiscalía de Guerrero con relación a la investigación del caso.
Señaló que, de acuerdo con el video que han circulado en redes sociales del momento del ataque, el hombre que disparó contra los trabajadores “llevaba una pistola 9 milímetros, de uso y propiedad exclusiva del Ejército” y que, en consecuencia, debe la FGR atraer el caso.
Agregó que el rector “le echa la culpa a un sujeto extraño y le echará la culpa a sus contrincantes, pero yo creo que ya es tiempo de pensar en que alguien o alguienes (sic) le digan al rector: ‘¡renuncia ya al cargo de rector!’, o bien, la destitución, y el único que lo puede destituir es el Consejo Universitario. Por menos situaciones un rector o un gobernador en este estado de Guerrero es destituido”, dijo.
La tarde del domingo 19 de abril, cabe precisar, un solitario sujeto atacó a balazos a los trabajadores del Laboratorio de Análisis Clínicos, quienes desde el lunes 13 de abril instalaron una protesta en las instalaciones de la Coordinación de la UAGro de Acapulco en demanda de atención a diversas peticiones.
El saldo fue una mujer muerta, de nombre Ivonne Hernández, mientras que otra fémina identificada como Ángela Cantú Martínez y, Flavino Herrera Mejía, resultaron lesionados.
“Esto nunca debió haber sucedido si les hubieran hecho caso”, reprochó Reyes Carreto, quien señaló que habían trascurrido 7 días de protesta sin la intervención del rector Javier Saldaña, ni de su secretario particular, Óscar Arcos Fuentes, que son los únicos dos servidores públicos universitarios facultados para atender y dar solución a problemas y conflictos de la institución.
“¿Por qué no atendieron el plantón? Eso está en manos del rector y su secretario particular, son las únicas dos personas que atienden y resuelven”, dijo el también exrector, y explicó que sus compañeros exigían la apertura del Comedor Universitario de Acapulco, transparencia en el manejo de los recursos financieros de la UAGro, demandas laborales y recontrataciones.
Informaron también que Ivonne Hernández, asesinada en el ataque, sí era trabajadora de la UAGro, porque cubría interinatos, los cuales no le han pagado e ignoran a quién se les pagarán. Agregaron que recientemente aplicó un examen de oposición para obtener horas laborales. “Reclamaba horas, trabajo en la universidad”, sostuvo.
Respecto al estado de salud de Flavino Herrera, informaron que se encontraba grave en el hospital de tercer nivel del ISSSTE, en Acapulco. Pidieron la solidaridad de la población para donarle sangre, debido a que su estado de salud es crítico.
Aseguraron también que toda la estructura de la UAGro, desde la Administración Central, el rector Javier Saldaña, el Consejo Universitario, el Sindicato Académico y hasta los directores de las escuelas “le echan la culpa del ataque al Acapulco bronco y pobreza”, “y de cierta manera a Abelina (López Rodríguez)”, la alcaldesa en el puerto.
Tras esos hechos, advirtió Reyes Carreto, los universitarios ya no tienen la libertad de expresar sus pensamiento plural e ideológico. “Tenemos amenazas, tenemos temor, ya no tenemos garantías. La libre manifestación de ideas en la UAGro es perseguida”, señaló, y agregó que en toda la Universidad existe “acoso laboral” y represalias para la oposición del rector Javier Saldaña, como el despido de trabajadores. (www.agenciairza.com)

