Atoyac de Álvarez, Gro.- Casi medio millar de personas participaron en la marcha conmemorativa del 51 aniversario de la caída del guerrillero Lucio Cabañas Barrientos, durante la cual el nombre más coreado en repudio fue el del exgobernador Rubén Figueroa Figueroa, señalado como responsable de la represión y desaparición forzada en Guerrero durante su administración de 1975 a 1981.
El contingente inició su recorrido frente a la Preparatoria 22 de la Universidad Autónoma de Guerrero (UaGro) y caminó aproximadamente 25 minutos hasta el zócalo de Atoyac, donde se encuentra el monumento con la estatua de bronce de Lucio Cabañas, develado en 2004.
Micaela Cabañas, hija del guerrillero, rindió tributo a su padre y a los compañeros que murieron en combate contra el Ejército: Lino Rosas, Esteban Mesino y Marcelo Serafín, este último desaparecido por militares. Señaló que las jornadas buscan presionar a las autoridades y sensibilizar a la ciudadanía ante la crisis de desapariciones en el estado.
Desde el domingo 30 de noviembre, organizaciones sociales y familiares de personas desaparecidas realizaron actividades culturales y colocaron una ofrenda floral en El Otatal, lugar donde murió Cabañas. Los organizadores impidieron la participación del gobierno en los actos conmemorativos.
Micaela Cabañas corrigió públicamente a la gobernadora Evelyn Salgado, quien había dicho que su padre nació el 12 de diciembre, cuando en realidad Lucio Cabañas nació el 15 de diciembre, y criticó un homenaje realizado por la Secretaría de Cultura a Rubén Figueroa, calificándolo de “ofensa a los familiares que buscan a cientos de sus familiares desaparecidos y a los pueblos masacrados”.
“El gobierno de Guerrero realizó un homenaje oficial a uno de los mayores represores de violaciones graves de derechos humanos que mandó a asesinar a campesinos, estudiantes, maestros, mujeres, niños”, expresó Micaela, recibiendo gritos de apoyo de los asistentes: “no estás sola”.
La hija del líder guerrillero recordó que Lucio Cabañas se levantó en armas debido a los abusos de los caciques y la falta de servicios básicos en los pueblos.
“Han pasado 51 años y esas mismas injusticias persisten; Guerrero sigue siendo uno de los estados más pobres del país y las comunidades donde se fundó el Partido de los Pobres continúan abandonadas”, aseveró.
Exigió que el gobierno estatal cumpla con una disculpa pública por el homenaje a Figueroa, la destitución de Aída Melina Martínez Rebolledo como titular de la Secretaría de Cultura y la eliminación de homenajes a perpetradores de violaciones a derechos humanos en espacios públicos. Advirtió que, de no atender estas demandas, las organizaciones sociales elaborarán un calendario cívico alterno.
En la conmemoración también participaron integrantes de organizaciones como la OCSS, la CNTE y la CETEG, junto con exguerrilleros y alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa.
Asimismo, Tita Radilla, presidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos (Afadem), pidió a la Suprema Corte de Justicia de la Nación ratificar la sentencia que califica la desaparición de su padre, Rosendo Radilla, como “terrorismo de Estado”. Recordó que en 2009 la CIDH condenó al Estado mexicano por la desaparición forzada de Rosendo Radilla.
Radilla informó que recientemente se localizaron y exhumaron los restos de Roberto Reyes Piedra y Rubén Izazaga Piedra, desaparecidos por el Ejército en noviembre de 1975, en fosas clandestinas de la Sierra de Zihuatanejo.
“Por lo menos es un alivio que tendrán los familiares de recibir los restos de Rubén y Roberto quienes fueron víctimas del terrorismo de Estado”, señaló. (www.agenciairza.com)


