– Para este martes, el Comité de madres y padres, junto con normalistas rurales, tiene previsto realizar una nueva protesta en Iguala, frente a las instalaciones del 27 Batallón de Infantería
Chilpancingo, Gro.- En el sexto día de la jornada nacional de lucha en el marco de que el 26 y 27 de septiembre próximos se cumplan 11 años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, en Iguala, este lunes estudiantes de esa escuela atacaron con más de 30 explosivos de elaboración casera las instalaciones de la 35 Zona Militar, ubicada a un costado del bulevar Vicente Guerrero de esta capital. Desde el interior del cuartel, personal castrense respondió colocando un audio en el que se pedía que realizaran una manifestación pacífica y sin violencia, pero también respondieron con dos bombas de gas lacrimógeno, lo que dispersó temporalmente a los manifestantes y dejó con síntomas de intoxicación a una reportera que tuvo que ser auxiliada por paramédicos de Protección Civil estatal y trasladada en una ambulancia a un hospital.
El Comité de madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala hace casi 11 años viajó a la capital del estado desde la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa a bordo de 25 autobuses de transporte público.
Como parte de su recorrido, realizaron un homenaje en el bulevar Vicente Guerrero, a la altura del punto conocido como Parador del Marqués, donde colocaron una corona de flores en memoria de Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús, dos normalistas asesinados a balazos durante un desalojo violento ocurrido el 11 de diciembre de 2012.
Durante el mitin, el abogado Isidoro Vicario Aguilar recordó ese episodio violento y afirmó: «el asesinato de esos dos normalistas, de la detención arbitraria, las torturas a las que fueron cometidos 30 más está exigiendo que se haga justicia y se castigue a los responsables de esos hechos».
María de Jesús Tlatempa Bello, madre de uno de los normalistas desaparecidos, expresó su gratitud por el respaldo de los estudiantes en esta jornada que inició el 17 de septiembre y concluye el sábado 21. “Seguimos en una lucha firmes, nos han difamado, nos han querido imponer mentiras, nos da coraje e indignación las humillaciones de los gobiernos, nosotros solo queremos saber en dónde están nuestros hijos”, declaró.
Además, ratificó su demanda por el regreso del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI): “Seguimos insistiendo que regrese el GIEI, por la fuerza la presidenta Claudia Sheinbaum nos quiere imponer a expertos de la ONU, ya no quieren al GIEI porque sus líneas de investigación apuntan al Ejército y seguimos insistiendo, le decimos a la presidenta que vamos a seguir insistiendo en las calles hasta encontrar a nuestros hijos”.
Un representante del Comité Estudiantil de Ayotzinapa también intervino para criticar la persistente impunidad en el caso de los 43 y la falta de resultados sobre su paradero. Exigió al gobierno mexicano cumplir con la extradición de Tomás Zerón de Lucio, exdirector de la Agencia de Investigación Criminal, refugiado en Israel, así como la del exdirector de Barandilla de Iguala, Ulises Bernabé, actualmente en Estados Unidos.
Tras el mitin en el Parador del Marqués, el convoy de autobuses que se dirigía hacia Tixtla se detuvo frente a la 35 Zona Militar, donde se estacionaron sobre los carriles centrales del bulevar. Desde uno de los vehículos descendió un grupo de aproximadamente 20 normalistas cubiertos del rostro. Algunos pintaron consignas en las paredes del cuartel en las que se leía: “»La lucha de una madre nunca se termina», así como «CUNA DE CORRUPTOS», y otros estudiantes se desplazaron hacia un acceso vehicular para lanzar petardos hacia el área de estacionamiento interior y una torre de vigilancia.
Lanzaron más de 30 explosivos de fabricación casera. Desde dentro del recinto militar, elementos respondieron con dos bombas de gas lacrimógeno, lo que dispersó temporalmente a los manifestantes y por lo que una reportera, Hilda Perales, resultó con síntomas de intoxicación y fue que ser auxiliada por paramédicos de Protección Civil estatal y trasladada en una ambulancia a un hospital.
Al agotarse los petardos, los estudiantes abordaron nuevamente los autobuses y regresaron a la Normal de Ayotzinapa.
La manifestación provocó un severo congestionamiento vial en el bulevar principal de Chilpancingo, con una fila de automóviles de aproximadamente 5 kilómetros. Cerca de la zona militar, al menos dos madres de familia sufrieron crisis nerviosas; ambas informaron que se dirigían a recoger a sus hijos de un jardín de niños ubicado dentro de las instalaciones castrenses.
Después de la protesta, una camioneta y una pipa del cuerpo de Bomberos acudieron a sofocar un pequeño incendio en una zona de pastizales dentro del cuartel militar.
Para este martes, el Comité de madres y padres, junto con normalistas rurales, tiene previsto realizar una nueva protesta en la ciudad de Iguala, tentativamente frente a las instalaciones del 27 Batallón de Infantería. (www.agenciairza.com)
















