Fernando Polanco Ochoa/IRZA
Chilpancingo, Gro.- La gobernadora Evelyn Salgado Pineda recibió este jueves al obispo de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, con quien -dijo- dialogó sobre asuntos prioritarios de la agenda estatal.
El encuentro se efectuó en la residencia oficial Casa Guerrero, en un “ambiente de respeto y cordialidad”, informó Salgado a través de su cuenta de Facebook, en la que publicó tres fotografías de la reunión que encabezó con el jerarca católico.
La reunión ocurrió un día después de que González Hernández aseguró que en Guerrero las personas se sienten “colectivamente secuestradas” por grupos del crimen organizado que han impuesto la violencia.
El señalamiento del prelado católico ocurrió el miércoles a las 08:00 horas en la catedral “La Asunción de María” de Chilpancingo, durante la primera eucaristía de la cuaresma de este 2023, en la que celebró el tradicional “miércoles de ceniza” que marca el inicio de la Semana Santa.
González lanzó un llamado a las autoridades de los tres niveles de gobierno a trabajar con la sociedad para revertir “el difícil momento que estamos viviendo”.
También reveló que recientemente los obispos de Guerrero llegaron a la conclusión de que los habitantes de esta entidad se sienten “colectivamente secuestrados” y que por ello las autoridades deben de trabajar para mejorar la seguridad y la justicia.
Después, en entrevista, González Hernández sostuvo que en Guerrero “no hay ninguna región a cuál irle” en el tema de la inseguridad, la violencia y la presencia del crimen organizado, tras señalar que “hay fronteras en todo Guerrero, aduanas de control”.
El obispo afirmó que el gobierno “ha permitido” esta situación, “todos hemos permitido la corrupción, el soborno, la maldad que tenemos, todos lo hemos permitido; queremos salir, queremos corregir, confiar y tejer lo que permitimos descoser”.
Sobre el encuentro con el jerarca católico, la gobernadora dijo que el “trabajo diario de nuestro gobierno ciudadano se nutre en territorio y escuchando todas las voces”.
Esto, “para mejorar las condiciones de bienestar y seguridad del pueblo guerrerense, labor que nos compromete a todas y todos”.
También consideró que con “unidad y esfuerzo avanzamos en la ruta de la transformación” en esta entidad. Tanto la gobernadora como el obispo católico aparecen sonrientes y amenos en el encuentro. (www.agenciairza.com)
