Berenice Reyes/IRZA
Chilpancingo, Gro.- Luego del cierre de la Escuela Secundaria Federal Antonio I. Delgado (ESFAID) y paro de labores por un grupo de docentes que exigen su destitución, el director de la institución desde hace 25 años, Joaquín Lugo Millán, negó las acusaciones de misoginia y actos de corrupción.
Acompañado del representante de la Delegación (D-2 (16), Carlos Pérez; el presidente de la sociedad de padres de familia, Manuel Carrasco, y un grupo de docentes, el director sostuvo que la mayoría de los manifestantes son parte de fracción de la CETEG que dirige Antonia Morales Vélez.
Mencionó que la dirigente cetegista tiene a su hija María Blancas Morales trabajando en la escuela, porque “le consiguió la plaza y así piensa que todos son de sus condiciones”.
Dijo que entre los manifestantes también hay docentes que “no aman su trabajo y con gritos pretenden ser escuchados por los alumnos”, acusó que el profesor Armando Esquivel pretende ser el director, pero se niega a prepararse y actualizarse académicamente, así como el maestro Francisco Reyes Melo, quien pretende ocupar la Subdirección.
El acusado se dijo dispuesto a reunirse con las autoridades de la Secretaría de Educación en Guerrero (SEG) y someterse a una revisión punto por punto respecto a las acusaciones en su contra.
Señaló que con el cierre de la institución se están deteniendo procesos como la evaluación de estudiantes que buscan su regularización académica, porque salieron con malas calificaciones el pasado ciclo escolar.
Informó que la ESFAID se integra por un total de 105 trabajadores en la institución y son siete agremiados a esa fracción cetegista, y sobre las acusaciones de opacidad en el manejo de recursos financieros aseguró que el dinero en la escuela es ejecutado en coordinación con los padres de familia.
El maestro añadió que existe su disposición para cooperar con la Contraloría Interna y el Jurídico de la SEG, para aclarar la falsedad de las acusaciones en su contra. (www.agenciairza.com)

