Chilpancingo, Gro.- El gobierno federal a través de la Secretaría de Gobernación sostuvo este fin de semana una reunión con sobrevivientes y familiares de víctimas de la llamada “guerra sucia” en México y que dejó centenares de desaparecidos, graves violaciones a los derechos humanos y Guerrero fue una de las entidades en donde más abusos se cometieron en esa época.
Arturo Medina Padilla, subsecretario de Gobernación en materia de Derechos Humanos, informó que a ese encuentro asistió la guerrerense Tita Radilla, dirigente de la Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos (Afadem).
Tita Radilla es una activista que cumplió 50 años en la búsqueda de su papá Rosendo Radilla, quien desapareció en un retén de militares en Atoyac de Álvarez, en la Costa Grande de nuestra entidad.
Arturo Medina Padilla dijo que en este encuentro estuvieron presentes “sobrevivientes, víctimas directas, víctimas indirectas, familiares y colectivos del oscuro período de violencia política conocido como la guerra sucia”.
Afirmó que para la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo “este tema ha sido prioridad desde el primer día de su gobierno y su instrucción fue estar del lado de las víctimas con un enfoque de defensa de los derechos humanos, sancionar a los responsables y que se esclarezcan los hechos”.
Medina Padilla sostuvo que desde la Secretaría de Gobernación “no cesaremos en nuestra tarea de trabajar por la verdad y la justicia, pero sobre todo por la memoria y la no repetición”.
Agregó que al encuentro asistieron la fiscal especializada en materia de Derechos Humanos de la FGR, Sara Irene Herrerías; la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Rosario Piedra Ibarra; el titular de la Unidad para la Defensa de los Derechos Humanos de Gobernación, Froylán Enciso.
La titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, Yuriria Rodríguez Estrada; la Comisionada Nacional de Búsqueda, Teresa Guadalupe Reyes Sahagún, y la directora general de Estrategias para la Atención de Derechos Humanos, Claudia Galindo.
La llamada “guerra sucia” se desarrolló, según analistas, entre los años 50 y finales de los 90. Fue un periodo de represión de líderes de movimientos sociales, muchos de los cuales desaparecieron o de plano fueron asesinados, ya por policías, ya por militares. (www.agenciairza.com)
