Contexto Político por Efraín Flores Iglesias: Morena: entrometerse en la sucesión rectoril de la UAGro

Desde que se instaló la LXII Legislatura local (1 de septiembre de 2018), los diputados locales de Morena se han caracterizado por sus constantes pleitos al interior de su bancada y en defender ciegamente las políticas públicas del presidente Andrés Manuel López Obrador, así sea en perjuicio del pueblo “sabio y bueno” que presumen representar y defender.

También se han distinguido en avalar los recortes presupuestales en materia de salud, educación y desarrollo rural, y por su descarada intromisión en la vida interna de los sindicatos y en la autonomía de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro).

De la máxima casa de estudios de la entidad, lo único que quieren es el control político y financiero, y no apoyarla con más presupuesto para que siga avanzando en los primeros lugares en desempeño académico y científico.

Hace dos años, el entonces coordinador de la bancada de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso local, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, presentó una iniciativa de reforma a la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Guerrero, con el único fin de eliminar las cuotas de inscripción y reinscripción, así como de servicios administrativos, para garantizar la gratuidad de la educación.

La iniciativa no estaba tan mal que digamos. El problema fue que su autor no propuso ningún aumento al presupuesto de la UAGro para atender las necesidades que requieren las 46 preparatorias (25 incorporadas al Sistema Nacional de Bachillerato) que representa un 54 por ciento del total, 135 profesores que forman parte del Sistema Nacional de Investigación (SIN), así también para ayudar a los 73 programas educativos de licenciatura y 30 posgrados reconocidos ante el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC).

Otro desacierto del entonces coordinador parlamentario de Morena fue ignorar la opinión del Honorable Consejo Universitario y desconocer a fondo el artículo tercero de la Carta Magna.

La iniciativa no prosperó en el Congreso local, pese a que Morena contaba en 2018 con 24 diputados.

Desde ese entonces, los morenistas buscaron inmiscuirse en la vida interna de la UAGro. Y para ello buscaron a un personaje que desestabilizara a la administración del rector Javier Saldaña Almazán y restarle poder político.

En un principio utilizaron a la catedrática Silvia Alemán Mundo y al ex secretario general de la UAGro, Román Ibarra Flores, y al ver que éstos no lograron ganar ninguna Dirección de las 120 Escuelas con las que cuenta la institución, convencieron a Ramón Reyes Carreto, quien ya fue rector en el periodo de 1987 a 1990.

Lo cierto es que Reyes Carreto carece de una estructura que le permita ganar la elección que se llevará a cabo en marzo del próximo año. Ni siquiera en la Facultad de Matemáticas (su centro laboral) cuenta con la simpatía de los alumnos y maestros.

También es necesario precisar que Morena es un partido fragmentado y que los grupos internos no se toleran para nada.

Los equipos de Pablo Amílcar Sandoval, Félix Salgado Macedonio, Marcial Rodríguez Saldaña, Rubén Cayetano García y los nuñistas que encabezaba el finado César Núñez Ramos pretenden lanzar a sus respectivos gallos para la Rectoría de la UAGro y enfrentar así al Fredeuag, agrupación a la que pertenece el actual rector.

Desde luego que Morena atenta contra la autonomía de la máxima casa de estudios de la entidad. Pero eso no le importa a Ramón Reyes Carreto ni a su reducido grupo de seguidores. Lo más importante para él es que la UAGro involucione y sea controlado desde la Federación.

De manera pública, Reyes Carreto ha manifestado que quiere volver a ser rector de la UAGro.

El pasado 21 de octubre y en un evento realizado en el puerto de Acapulco, integrantes del Frente Amplio de Resistencia Universitaria (FARU) lo presentaron como su candidato para la elección del próximo año.

La reunión se llevó a cabo en un local donde no se respetaron las medidas sanitarias para evitar contagios de Covid-19, pues fue evidente que los asistentes estuvieron aglomerados sin cuidar la sana distancia y algunos no usaron cubrebocas.

Este sábado, Reyes Carreto nuevamente encabezó un evento, pero ahora con dos diputados locales de Morena: Antonio Helguera Jiménez y Zeferino Gómez Valdovinos.

En dicho mitin y valiéndoles un soberano comino inmiscuirse en los asuntos políticos de la UAGro, los legisladores locales morenistas se pronunciaron a favor de una universidad que “garantice educación gratuita” y sea “transparente” en el manejo de los recursos.

Helguera Jiménez señaló que como egresado de la máxima casa de estudios “luchará por su rescate”.

“Dime con quién andas y te diré quién eres”, es un refrán que se usa para expresar que podemos conocer realmente a una persona a través de sus amigos, de su compañía y los ambientes en los que se mueven. Y aplica muy bien para el ex rector que pretende regresar al poder en la UAGro, ya que su amigo Antonio Helguera no tiene calidad moral para hablar de transparencia en el manejo de los recursos públicos, porque durante su paso como presidente de la Jucopo del Congreso fue denunciado por sus propios compañeros de partido, por manejar con opacidad las finanzas del Poder Legislativo.

Por cierto, a través de Facebook, el Colectivo Insurgencia Universitaria,que encabezan Silvia Alemán y Román Ibarra, se deslindaron de Reyes Carreto, a quien tachan de “falso líder” y de utilizar a los universitarios para vender la autonomía (de la UAGro).

“Ahora todo tiene sentido, lo único que le importa a Ramón Reyes Carreto es satisfacer sus bajos deseos políticos. Hoy en plena pandemia, sin protocolos de salud y con gente amontonada se destapó como ‘candidato’ a rector. Tanta marcha, tanto falso discurso, tanta verborrea ahora tiene sentido, Carreto solo utiliza a los universitarios para vender la autonomía a un partido político”, señala el Colectivo.

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E-mail: efrain_flores_iglesias@hotmail.comTwitter: @efiglesias

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