– Algunas personas “apartaron lugar” desde la tarde del domingo
Chilpancingo, Gro.- En la colonia del PRI, con banquitos o sillas que llevaban para sentarse y otros a pie, cientos de adultos mayores formaron una fila de más de un kilómetro para llegar al centro de vacunación en donde les aplicarían la tercera dosis de la vacuna-refuerzo contra el COVID-19 aquí en Chilpancingo, este lunes.
La vacuna Astrazeneca se empezó a aplicar a las 9 y media de la mañana, pero la gente llegó a formarse, a “apartar lugar” horas antes, algunas personas hicieron “cola” inclusive desde la tarde del domingo.
El lugar de esta vacunación fueron las canchas techadas en las que se practicaba el basquetbol y el voleibol, a un costado del mercado de la citada colonia.
Algunos de los adultos presumían de que eran afortunados de estar vivos tras haberse enfermado de coronavirus durante el 2021.
«Quién lo diría que hace un año me enfermé de COVID y ahorita estoy recibiendo la vacuna para mitigar los efectos por si nuevamente me enfermo de COVID», dijo Epifanio Gamboa, quien estaba en la fila para recibir su tercera dosis.
Una señora contó que ella también se enfermó de coronavirus pero que afortunadamente la libró.
«Gracias a Dios estamos aquí todavía dando lata», decía mientras avanzaba la fila.
Desde el carril norte sur del boulevard «Vicente Guerrero», frente a la colonia del PRI, se veía que las últimas personas de la fila apenas subían las gradas del puente «El Capricho», o sea a una distancia de más de un kilómetro del centro de vacunación.
«Por favor denos su comprobante de su última vacuna», pedían a los adultos los trabajadores de la Secretaría del Bienestar, encargados de la logística.
Se observó que algunas personas de la tercera edad ya estaban cansadas después de mucho tiempo de espera.
«Llevó aquí más de cuatro horas y la fila no avanza», dijo una señora que llevaba puestos dos suéteres pese a que ya hacía calor.
Es que a las siete de la mañana, que fue la hora en que muchos llegaron a formarse en la fila, la temperatura aquí en Chilpancingo estaba por debajo de los 15 grados.
Antes de llegar al centro de vacunación la mayoría de la gente esperó en la fila hasta tres horas.
Tras recibir la dosis en el brazo izquierdo, los vacunados tenían que permanecer sentados en butacas colocadas en las canchas, por 30 minutos como mínimo, en espera de alguna reacción luego de recibir el antígeno.
Pero unos adultos preferían salirse de las instalaciones bajo el argumento de que tenían que comer.
«Yo ya les dije que se queden aquí, pero ellos se fueron por su propia voluntad y riesgo», regañaba un médico a los adultos.
A la salida, los servidores de la nación entregaban a la gente vacunada un folleto del gobierno federal, titulado “Guía Ética para la Transformación de México”.
Don Higinio Martínez, de 70 años de edad, dijo: “la verdad lo pesado fue hacer cola porque en cuanto llegamos a las canchas la vacunación fue rápida, sin contratiempos”.
A la par, en las instalaciones del Instituto Tecnológico de Chilpancingo (ITCH), ubicado al sur de esta capital, personal de la Secretaría de Salud aplicaba la dosis de refuerzo a los trabajadores de la Educación. (www.agenciairza.com)
