Chilpancingo, Gro.- La desconfianza hacia la Fiscalía General del Estado (FGE) y el temor a represalias por parte de grupos delictivos impiden que familiares de personas desaparecidas en municipios como Chilapa, Tixtla, Zumpango y Leonardo Bravo acudan a realizarse pruebas de ADN para identificar restos humanos, denunciaron integrantes de colectivos.
Este lunes comenzó en las instalaciones de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa la tercera jornada de toma de muestras biológicas, organizada por la FGE y la Comisión Estatal de Búsqueda, con el objetivo de actualizar la base de datos genética de personas desaparecidas.
Gema Antúnez Flores, vocera del colectivo María Herrera, y Viridiana Bahena, de Voz y Justicia México, señalaron que en los Semefos de Iguala, Chilpancingo y Acapulco se encuentran más de dos mil cuerpos sin identificar. Sin embargo, destacaron que muchas familias no participan en estas jornadas por miedo y desconfianza hacia las autoridades.
«Le tienen desconfianza y miedo», señaló Viridiana Bahena, al explicar por qué las familias prefieren no acudir a las instalaciones oficiales.
Por esta razón, ambos colectivos propusieron que la jornada se realizara en un espacio considerado más neutral y seguro, como la sede del obispado, para generar un ambiente de mayor confianza entre los participantes.
Desde las 10 de la mañana, personal de la FGE, la Comisión de Atención a Víctimas, la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas y la Comisión Estatal de Derechos Humanos se instaló en las oficinas de la Diócesis para comenzar con la recolección de muestras.
Alejandro García Solorio, encargado de despacho de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas, informó que durante la segunda jornada realizada en Acapulco se tomaron 120 muestras, y se espera que en Chilpancingo se supere esa cifra.
Una de las asistentes fue Filadelfa de la Cruz Molina, quien desde 2013 busca a su esposo Javier Castro, desaparecido junto con dos compañeros taxistas. Relató que el 2 de octubre de ese año, los tres hombres fueron privados de su libertad por presuntos policías estatales en la colonia Omiltemi, al poniente de Chilpancingo.
«Los hombres armados que iban en varias camionetas blancas y que eran policías estatales se llevaron a mi esposo y sus dos compañeros, uno de nombre Eric Daniel y otro Delfino, y hasta la fecha no aparecen», relató.
Agregó que su hijo ya proporcionó una muestra de ADN con la esperanza de tener alguna respuesta:
«Nosotros esperamos que con la muestra biológica que entregó mi hijo y toda la información que hemos dado dé un resultado para localizar a mi esposo y podamos sepultarlo en caso de que su cuerpo esté en alguna unidad de Servicio Médico Forense», expresó.
Doña Filadelfa recordó que, según información recabada, los tres hombres fueron llevados rumbo a la comunidad de Amojileca. «Ya se cumplieron 12 años de la desaparición de mi esposo y la Fiscalía no ha hecho nada para buscarlo en todo este tiempo», afirmó. (www.agenciairza.com)
