Berenice Reyes/IRZA
Chilpancingo, Gro.- Cientos de feligreses se congregaron este 6 de enero para venerar con la entrega de juguetes al Niño Dios Manuelito, en la comunidad de Boca del Río, municipio de Florencio Villareal (Cruz Grande).
Esta población de la Costa Chica, ubicada a la orilla del mar y que hace poco más de un año resultó afectada por el alto oleaje, dejando una decena de casas inhabitables, se encuentra de fiesta para conmemorar la llegada del Niño Dios al que se le atribuyen milagros concedidos.
Pese a la pandemia por COVID-19 y la conclusión del periodo vacacional decembrino, habitantes de Acapulco, Estado de México y otras ciudades, principalmente de la entidad, se dieron cita para hacer sus peticiones al Niño Dios Manuelito.
Al Niño Dios Manuelito se le atribuyen milagros, por ejemplo, de recuperación de la salud, y es un deber cumplir con la respectiva manda por su petición.
Rodrigo Heredia, vecino de Acapulco, refirió que anualmente acude con su familia a pedir o agradecer al Niño milagroso por mantenerlos con salud. “Este año pudimos retomar la tradición de traer juguetes y dulces a los niños que viven en las poblaciones cercanas, como una manda con el Niño de la Boca del Río, porque hace un año debido al alto contagio por COVID-19 no pudimos llegar”.
Entrando por las comunidades de San José la Pala, Alto de Ventura y Palomar, del municipio de San Marcos, los feligreses llegan a Boca del Río para visitar al santo.
Los viejos pobladores cuentan que el Niño Dios Manuelito fue encontrado hace cientos de años en el mar, y desde entonces se erigió ahí un templo católico para venerarlo.
Los creyentes entregan flores, veladoras y juguetes para venerarlo, y pese al anuncio de una cuarta ola por COVID-19, fueron cientos los visitantes recibidos. (www.agenciairza.com)

